En el 2015, la tercera versión de la Copa de la Fereunió a 22 equipos en Bogotá y los sacerdotes, en la medida que se recreaban, con la Confesatón respondieron a la voz del Papa Francisco que invita a la Iglesia a hacer lío, a salir para estar presente en las nuevas periferias existenciales.

Con la Copa de la FE, los sacerdotes además de fortalecer su vida fraterna y ejercitar su cuerpo y mente, con su estilo de juego, quieren unirse a quienes claman por un juego limpio y la no violencia en los estadios.

Además, con la Confesatón quieren dar la oportunidad a muchas personas que buscan ansiosamente ser perdonadas para convertirse en agentes del perdón y la reconciliación, camino necesario para la paz en nuestro país.

Parafraseando al apóstol Pablo: La riqueza de la Copa de la Fe es que los sacerdotes, se preparan, corran, se exigen disciplinas y llegan al lugar del encuentro no para ganar una corona de laurel que se marchita, sino para alcanzar la meta que es Cristo.