Como la misión le exige al sacerdote, incluso, sacrificar parte de su propio descanso, en la segunda versión de la Copa de la Fe (Cali 2014), en la queparticiparon 16 Jurisdicciones Eclesiásticaslos sacerdotes empezaron a ofrecer un signo que los colombianos admiran y acogen como una gracia divina: la Confesatón. Centenares de padres ofreciendo el sacramento de la reconciliación en un centro comercial.